QUINSONNAS
Miembro Conocido
Viniendo de tu encuentro agonizando
regreso con el alma claroscura
erguido ante una propia sepultura
que fuiste, en mis entrañas, excavando.
Inútil epitafio el de su lápida
con frases inconexas lo tallaste
queriendo resumir de forma rápida
los múltiples rencores que callaste.
Deshecho ante mi tumba, justo enfrente,
su fosa, entristecido, la contemplo
a modo, al parecer, de un vil ejemplo
que niega mi pasión de pretendiente.
Y así padezco y lloro compulsivo…
…¡Gritándole al dolor que sigo vivo!
Adjuntos
-
82.8 KB Vistas: 11
Última edición:
