Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
La calle se halla en silencio
como estuvo pocas veces,
es que no se escucha un alma.
Se ve que llegó septiembre
y que mañana hay trabajo,
pues alborea ya el miércoles.
Sentado estoy a la mesa
donde suelo escribir siempre,
no en el rincón del Villano,
porque el Villano ya duerme.
Despertarse quiere un día,
mas mejor que no despierte,
para contaros mil cosas
que es mejor que no las cuente.
¡Qué país, vaya inmundicia,
vaya miseria, qué peste!
Mejor que hablase de amores,
pero ya amores no siente.
Y si los siente están lejos,
tan lejos que no se entiende
como a sentirlos llegara
con tantos inconvenientes.
Tu atardecer es mi noche,
mientras hay luz ya aquí duermen,
tan sólo la gente golfa
todavía se divierte.
El poeta está escribiendo,
pero ya el sueño le vence.
¡Mañana será otro día,
veremos cómo amanece!
como estuvo pocas veces,
es que no se escucha un alma.
Se ve que llegó septiembre
y que mañana hay trabajo,
pues alborea ya el miércoles.
Sentado estoy a la mesa
donde suelo escribir siempre,
no en el rincón del Villano,
porque el Villano ya duerme.
Despertarse quiere un día,
mas mejor que no despierte,
para contaros mil cosas
que es mejor que no las cuente.
¡Qué país, vaya inmundicia,
vaya miseria, qué peste!
Mejor que hablase de amores,
pero ya amores no siente.
Y si los siente están lejos,
tan lejos que no se entiende
como a sentirlos llegara
con tantos inconvenientes.
Tu atardecer es mi noche,
mientras hay luz ya aquí duermen,
tan sólo la gente golfa
todavía se divierte.
El poeta está escribiendo,
pero ya el sueño le vence.
¡Mañana será otro día,
veremos cómo amanece!
