Francisco Rubén Jorquera
Miembro Conocido
LA CONDENA
No soy poeta, soy poetastro.
Firmo con seudónimo barato
en la esquina del cementerio literario.
Meto la pata en el tintero profundo
y salen arañas con traje de domingo.
Mis versos tienen olor a humedad
y zapatos agujereados.
Un hongo crece en la metáfora trunca,
el adverbio cojea del tercer renglón.
Me ofrecen un café en el infierno
y pido azúcar para el veneno.
La musa me dejó un recado:
"Vendré cuando no estés".
(Y no vine nunca.)
No soy poeta, soy poetastro.
Firmo con seudónimo barato
en la esquina del cementerio literario.
Meto la pata en el tintero profundo
y salen arañas con traje de domingo.
Mis versos tienen olor a humedad
y zapatos agujereados.
Un hongo crece en la metáfora trunca,
el adverbio cojea del tercer renglón.
Me ofrecen un café en el infierno
y pido azúcar para el veneno.
La musa me dejó un recado:
"Vendré cuando no estés".
(Y no vine nunca.)
