En el silencio de la noche fría
se esconde el alma de dolor herida;
y en su sombra renace a nueva vida,
no busca luz, ni compañía ansía.
La mente busca su melancolía,
en esta celda de penumbra fría,
donde la pena duerme suspendida,
y solo el viento su dolor envía.
El tiempo rueda con su paso lento,
que va borrando el eco del pasado,
y deja el alma en un rincón sombrío.
Mas no me asusta ya este sentimiento,
de verme por el mundo abandonado,
pues hallo paz en este pecho mío.
se esconde el alma de dolor herida;
y en su sombra renace a nueva vida,
no busca luz, ni compañía ansía.
La mente busca su melancolía,
en esta celda de penumbra fría,
donde la pena duerme suspendida,
y solo el viento su dolor envía.
El tiempo rueda con su paso lento,
que va borrando el eco del pasado,
y deja el alma en un rincón sombrío.
Mas no me asusta ya este sentimiento,
de verme por el mundo abandonado,
pues hallo paz en este pecho mío.
