Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
La pasión que me enerva es infinita.
No soñé, ya a mi edad, sentir de nuevo
frenesí semejante y no me atrevo
a decir que te adoro, muchachita.
Porque sé, si lo digo, que te excita
y no soy ni de lejos el mancebo
que sí fuera de joven. - Ya el relevo
tu lugar ocupó.-. Mi voz me grita.
La razón, claro está, va de su lado
aunque poco me importa si la tiene.
Esa voz me susurra mi pasado,
los errores de ayer. - No te conviene,
no es por ti, que es por ella. -. Se ha callado...
Amor mío, ¡es mejor que me serene!
No soñé, ya a mi edad, sentir de nuevo
frenesí semejante y no me atrevo
a decir que te adoro, muchachita.
Porque sé, si lo digo, que te excita
y no soy ni de lejos el mancebo
que sí fuera de joven. - Ya el relevo
tu lugar ocupó.-. Mi voz me grita.
La razón, claro está, va de su lado
aunque poco me importa si la tiene.
Esa voz me susurra mi pasado,
los errores de ayer. - No te conviene,
no es por ti, que es por ella. -. Se ha callado...
Amor mío, ¡es mejor que me serene!
