Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
He saltado del lecho sin motivo,
sudoroso y con frío, todo junto,
y he pensado en por qué y hasta qué punto
significa tal cosa que estoy vivo.
¡Y lo estoy, vive Dios, puesto que escribo!
Significa lo cual no estar difunto
porque muerto escribir, me lo barrunto,
es difícil de hacer según percibo.
¿Qué mal sueño causó que despertara?
¡Ninguno que recuerde o que yo sepa!
Pero aquí estoy dispuesto a dar la cara
si es que ofenden mis letras a algún "trepa"
que leyendo mi historia se enfadara,
pues que sé que es truhan de pura cepa.
Si se enfada ya tiene dos trabajos:
Enfadarse y volver a estar contento,
porque digo en mi historia lo que siento,
no me compran a mí con zarandajos.
Sé muy bien que es amigo de agasajos,
que en fingir y elogiar es un portento
y seguro que dice que es un cuento,
negará que hay verdad en mis legajos.
Pero juro que no existe mentira,
que escribí con razón, sin falsedad.
Pensará en su interior: - ¡Éste delira! -.,
pues no gozo el favor de su amistad.
Bien me consta que hay gente que suspira
por tenerla sin ver su calidad.
Mas yo no. Y agradezco los favores,
que no piense otra cosa porque es cierto.
Mas, si quieren, pregúntesele al muerto
si gozó de su ayuda y sus honores.
Atrevida es mi oferta, sé, señores,
Mas igual que me encuentro yo despierto
puede ser que el Buen Dios, con gran acierto,
le permita decirlo a mis lectores.,
No prosigo, me aguarda mi litera,
el sopor por completo me domina;
descubrí ya el porqué, la razón era
que la Musa que a veces me ilumina
me ordenó despertar y que escribiera
la verdad sobre Emilio. ¡Es que es divina!
sudoroso y con frío, todo junto,
y he pensado en por qué y hasta qué punto
significa tal cosa que estoy vivo.
¡Y lo estoy, vive Dios, puesto que escribo!
Significa lo cual no estar difunto
porque muerto escribir, me lo barrunto,
es difícil de hacer según percibo.
¿Qué mal sueño causó que despertara?
¡Ninguno que recuerde o que yo sepa!
Pero aquí estoy dispuesto a dar la cara
si es que ofenden mis letras a algún "trepa"
que leyendo mi historia se enfadara,
pues que sé que es truhan de pura cepa.
Si se enfada ya tiene dos trabajos:
Enfadarse y volver a estar contento,
porque digo en mi historia lo que siento,
no me compran a mí con zarandajos.
Sé muy bien que es amigo de agasajos,
que en fingir y elogiar es un portento
y seguro que dice que es un cuento,
negará que hay verdad en mis legajos.
Pero juro que no existe mentira,
que escribí con razón, sin falsedad.
Pensará en su interior: - ¡Éste delira! -.,
pues no gozo el favor de su amistad.
Bien me consta que hay gente que suspira
por tenerla sin ver su calidad.
Mas yo no. Y agradezco los favores,
que no piense otra cosa porque es cierto.
Mas, si quieren, pregúntesele al muerto
si gozó de su ayuda y sus honores.
Atrevida es mi oferta, sé, señores,
Mas igual que me encuentro yo despierto
puede ser que el Buen Dios, con gran acierto,
le permita decirlo a mis lectores.,
No prosigo, me aguarda mi litera,
el sopor por completo me domina;
descubrí ya el porqué, la razón era
que la Musa que a veces me ilumina
me ordenó despertar y que escribiera
la verdad sobre Emilio. ¡Es que es divina!
