Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Las horas pasan muy lentas
cuando no te viene el sueño,
como si se dilatasen
en un aburrido juego.
Así, la noche pasada
me la he pasado despierto,
sin poder cerrar los ojos,
con los párpados abiertos.
Y soñé que te tenía,
como sumido en mis sueños,
a mi lado, cerca, cerca,
y lamenté ser tan viejo.
Porque si joven yo fuera
en esos ojos tan bellos
buscaría hasta encontrarlo,
sin dudar, un mundo nuevo.
Un Edén dulce y tranquilo,
sin sierpes que den consejos,
donde una brisa calmosa
me librase de mis miedos.
Pues, respirando esos aire,
me dejaba de recuerdos
amargos de años pasados
y feliz pasaba el tiempo.
Pero es en vano, amanece,
el Sol ya encendió su fuego,
las horas pasan deprisa
y muy rápido envejezco.
¡Ay, noche pasada en vela
cómo castigas al cuerpo..
De ese castigo las huellas
abren en mi faz senderos
por las lágrimas vertidas
en similares momentos.
cuando no te viene el sueño,
como si se dilatasen
en un aburrido juego.
Así, la noche pasada
me la he pasado despierto,
sin poder cerrar los ojos,
con los párpados abiertos.
Y soñé que te tenía,
como sumido en mis sueños,
a mi lado, cerca, cerca,
y lamenté ser tan viejo.
Porque si joven yo fuera
en esos ojos tan bellos
buscaría hasta encontrarlo,
sin dudar, un mundo nuevo.
Un Edén dulce y tranquilo,
sin sierpes que den consejos,
donde una brisa calmosa
me librase de mis miedos.
Pues, respirando esos aire,
me dejaba de recuerdos
amargos de años pasados
y feliz pasaba el tiempo.
Pero es en vano, amanece,
el Sol ya encendió su fuego,
las horas pasan deprisa
y muy rápido envejezco.
¡Ay, noche pasada en vela
cómo castigas al cuerpo..
De ese castigo las huellas
abren en mi faz senderos
por las lágrimas vertidas
en similares momentos.
06.06.2018
Última edición:
