JAVIER TOMAS
Sub Administrador
No quieres ser mi alegría
que ella ya murió
con prisas, aquel día
que todo se hizo oscuro,
que perdí mi guía
chocando contra el muro
de esa calle sombría.
Lloré a su lado
haciendo su pena mía,
sujeto de una mano
elixir de melancolía.
No pude darle un beso
burla de la ironía,
abrazar su ancho pecho
acompañarle en su agonía,
y aquí quedé preso
de esta maldita herejía.
que ella ya murió
con prisas, aquel día
que todo se hizo oscuro,
que perdí mi guía
chocando contra el muro
de esa calle sombría.
Lloré a su lado
haciendo su pena mía,
sujeto de una mano
elixir de melancolía.
No pude darle un beso
burla de la ironía,
abrazar su ancho pecho
acompañarle en su agonía,
y aquí quedé preso
de esta maldita herejía.
