Francisco Rubén Jorquera
Miembro Conocido
Manual de defensa para un país con litio
No teman,
vienen en son de paz
—como siempre—
a salvarnos de nosotros mismos.
Traen democracia embotellada
y hamburguesas con derechos humanos.
Nos explican que el litio
no es nuestro,
es del planeta,
y el planeta trabaja para ellos.
Mientras tanto,
los flamencos del salar
lavan sus alas en lo que queda de agua
y el desierto aprende inglés.
La Secretaria del Tesoro nos sonríe:
“Ustedes son estratégicos”,
que en su idioma significa:
ya tenemos el mapa listo.
Nos invitan al futuro eléctrico,
pero olvidan decir
que el enchufe está allá
y la sequía queda acá.
De pronto suena una alarma:
no es guerra todavía,
es inversión extranjera directa.
Y los noticieros celebran,
y los patriotas aplauden,
—porque el progreso llegó en helicóptero—
a extraer el alma del lago seco.
¿Quién defiende a los dormidos?
¿Quién despierta al litio
antes de que lo deporten?
Oh, Chile, país portátil,
ya ni el cobre te salva:
eres una pila AAA
en manos del imperio.
No teman,
vienen en son de paz
—como siempre—
a salvarnos de nosotros mismos.
Traen democracia embotellada
y hamburguesas con derechos humanos.
Nos explican que el litio
no es nuestro,
es del planeta,
y el planeta trabaja para ellos.
Mientras tanto,
los flamencos del salar
lavan sus alas en lo que queda de agua
y el desierto aprende inglés.
La Secretaria del Tesoro nos sonríe:
“Ustedes son estratégicos”,
que en su idioma significa:
ya tenemos el mapa listo.
Nos invitan al futuro eléctrico,
pero olvidan decir
que el enchufe está allá
y la sequía queda acá.
De pronto suena una alarma:
no es guerra todavía,
es inversión extranjera directa.
Y los noticieros celebran,
y los patriotas aplauden,
—porque el progreso llegó en helicóptero—
a extraer el alma del lago seco.
¿Quién defiende a los dormidos?
¿Quién despierta al litio
antes de que lo deporten?
Oh, Chile, país portátil,
ya ni el cobre te salva:
eres una pila AAA
en manos del imperio.
