Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Me emborraché esta tarde con tu boca
y su dulzor quemó como un incendio
de mis “hazañas” tontas el compendio
que tanto atormentó mi mente loca.
Pesaba sobre mí como una roca,
cubriendo mi honradez de vilipendio;
he pagado con gusto el estipendio,
que al que peca pagar siempre le toca.
Ya me encuentro feliz y descansado,
mis locas aventuras di al olvido;
es inútil pensar en el pasado,
aquello que ocurrió ya ha sucedido.
Lo importante es el día de mañana.
Lo demás ya no importa, toledana.
y su dulzor quemó como un incendio
de mis “hazañas” tontas el compendio
que tanto atormentó mi mente loca.
Pesaba sobre mí como una roca,
cubriendo mi honradez de vilipendio;
he pagado con gusto el estipendio,
que al que peca pagar siempre le toca.
Ya me encuentro feliz y descansado,
mis locas aventuras di al olvido;
es inútil pensar en el pasado,
aquello que ocurrió ya ha sucedido.
Lo importante es el día de mañana.
Lo demás ya no importa, toledana.
