Ay, mi querida princesa,
yo que de humildad presumo
desde el suelo te admiro y asumo
que tu celestial reino, es frío
y ya no, no es ni será, el mío.
Ay, mi admirada reina...
dices no, esperando ser rescatada
esperando que no me rinda
esperando no desista
pero sabes que el amor termina
que la paciencia se acaba,
que la pasión se difumina.
No es suficiente con quererme
perdóname, que no insista,
que con frialdad yo me vista
pero así vas a perderme
Debes hacerlo queriendo,
bajar al reino de los mortales
nuestro amor está muriendo;
las pasiones son reales.
yo que de humildad presumo
desde el suelo te admiro y asumo
que tu celestial reino, es frío
y ya no, no es ni será, el mío.
Ay, mi admirada reina...
dices no, esperando ser rescatada
esperando que no me rinda
esperando no desista
pero sabes que el amor termina
que la paciencia se acaba,
que la pasión se difumina.
No es suficiente con quererme
perdóname, que no insista,
que con frialdad yo me vista
pero así vas a perderme
Debes hacerlo queriendo,
bajar al reino de los mortales
nuestro amor está muriendo;
las pasiones son reales.

