Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
No quisiera yo ser la marioneta
de una extraña mujer que, caprichosa,
retornó a sus amores de mozuela,
de sus tiempos de virgen candorosa.
No quisiera, ¡no!, ser polichinela
de una ingrata pasión que, desastrosa,
la domina en sus tiempos ya de abuela
aunque es joven aún y veleidosa.
No me cuentes de ayer la cursilada
de un jardín, de unos besos, de una rosa.
Sólo sé que estuviste en una cama
retozando sin tregua, mariposa.
de una extraña mujer que, caprichosa,
retornó a sus amores de mozuela,
de sus tiempos de virgen candorosa.
No quisiera, ¡no!, ser polichinela
de una ingrata pasión que, desastrosa,
la domina en sus tiempos ya de abuela
aunque es joven aún y veleidosa.
No me cuentes de ayer la cursilada
de un jardín, de unos besos, de una rosa.
Sólo sé que estuviste en una cama
retozando sin tregua, mariposa.
