Raúl Lionel
Miembro Activo
Ha llegado a la arena donde tus olas encallan
en el ebrio sabor que aquietan mis mareas
y allí, ante la inmensidad de tu ausencia
que semeja el reflejo del mar en las estrellas,
me asombra la nostalgia con que te espero.
He llegado a la cumbre de los fuegos más íntimos
y nada hay que ilumine todo ese espacio
que medra entre lo que siento y anhelo
solo este vacío que se atiza en mis sentidos.
Suponiendo que la noche, esta misma noche,
deje caer sobre esta alma ya desvivida
una luz de esperanza que supla esta desesperanza...
¿De qué servirá si al despertar mañana nada encuentre?
No vendrás y yo me iré en mi barco sin bandera
hacia algún naufragio que atisbar aún no puedo...
no vendrás y yo ya marcho hacia la Cruz del Sur,
hacia un miércoles de ceniza hecho de tristeza.
en el ebrio sabor que aquietan mis mareas
y allí, ante la inmensidad de tu ausencia
que semeja el reflejo del mar en las estrellas,
me asombra la nostalgia con que te espero.
He llegado a la cumbre de los fuegos más íntimos
y nada hay que ilumine todo ese espacio
que medra entre lo que siento y anhelo
solo este vacío que se atiza en mis sentidos.
Suponiendo que la noche, esta misma noche,
deje caer sobre esta alma ya desvivida
una luz de esperanza que supla esta desesperanza...
¿De qué servirá si al despertar mañana nada encuentre?
No vendrás y yo me iré en mi barco sin bandera
hacia algún naufragio que atisbar aún no puedo...
no vendrás y yo ya marcho hacia la Cruz del Sur,
hacia un miércoles de ceniza hecho de tristeza.
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