• Sabías que puedes registrarte o ingresar a tu cuenta directamente desde facebook con el botón de facebook en la parte superior de la página?

Noche de insomnio

Noche de insomnio... Evidente.
No me tomé la pastilla
y vivo una pesadilla
en tanto duerme la gente.
Mas si la ingiero se siente
mi cerebro amodorrado
al otro día y cansado.
¿No es mejor estar en vela,
como lo está el centinela,
valiente y bravo soldado?

El mejor de los mejores,
como escribió mi maestro
con su pulso firme y diestro
en un poema, señores.
Cubrió al vigía de flores,
loando su valentía
y cuanta razón tenía
cuando escribió aquel poema.
Pues yo escribo sobre el tema
cuando despunta ya el día.

Mas el cansancio me ciega,
se me adormece la mente.
La sangre, seguramente,
ya mi cerebro no riega.
Y si la sangre no llega
adonde debe llegar
mis versos no han de alcanzar
el corazón del lector
y es el más grande temor
que yo puedo soportar.

Dormiré, si es lo exigido
por el cuerpo y por el alma,
a ver si alcanzo la calma
que me quitó quién se ha ido:
Esa amiga que ha partido
hacia el Señor sabe dónde,
¿porque la muerte qué esconde
tras esa frontera extraña
que cruzas con su guadaña?
Ninguno me lo responde.

Tengo fe en Dios, ¡sí, seguro!,
pero tengo esa gran duda.
La realidad es tan cruda
que me sume en ese apuro.
Puedo jurar, y lo juro,
que sí creo en la otra vida,
mas es tan desconocida
que mi fe se tambalea.
Mi cabeza se marea,
debe estar medio dormida.

Dormiré, que es lo debido
cuando te viene la gana
y de fijo en la mañana
se escuchará mi ronquido.
Pero en mi sueño te pido,
amiga que te has marchado,
cómo es el sitio anhelado
del que nos habla la fe.
Dime si allí te veré
al final en algún lado.
 

RADIO EN VIVO

Donar

Versos Compartidos en Facebook

Arriba