Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Paseando las calles soleadas
de este día de octubre primerizo
recordé cuando raudo caminaba
sin dolores, sin penas ni gemidos.
Gemidos sí, de amor, exhalé alguno.
Boberías de joven alocado
que buscaba un gran éxito en el mundo
y sentía dolor por no alcanzarlo.
Muchacha que me daba calabazas
poemas que a mi pluma daban vida,
tan sólo con mirarlas me bastaba
y lleno de dolor ya me sentía.
Vinieron otros años de cordura
y fui a lo positivo, fui insolente,
viví varias decenas de aventuras
saliendo de las mismas casi indemne.
Al final, ¿qué me espera? Es que lo ignoro
y no quiero saberlo, pues prefiero
vivir el día a día, que no es poco,
que andar ojo avizor por mil senderos.
El día que por fin llegue a la meta
sabré si he conseguido esos laureles.
En tanto ya olvidé mis viejas tretas
y observo sin mirar a las mujeres.
Dolores ya me dieron demasiado,
placer también acaso, no recuerdo,
Mi mente se olvidó de los pasados
amores y otro nuevo es al que espero.
Ya no pienso en morir, dejé esa idea
porque quiero vivir junto a su lado.
A la postre será lo que Dios quiera,
me doblego obediente a Su mandato.
de este día de octubre primerizo
recordé cuando raudo caminaba
sin dolores, sin penas ni gemidos.
Gemidos sí, de amor, exhalé alguno.
Boberías de joven alocado
que buscaba un gran éxito en el mundo
y sentía dolor por no alcanzarlo.
Muchacha que me daba calabazas
poemas que a mi pluma daban vida,
tan sólo con mirarlas me bastaba
y lleno de dolor ya me sentía.
Vinieron otros años de cordura
y fui a lo positivo, fui insolente,
viví varias decenas de aventuras
saliendo de las mismas casi indemne.
Al final, ¿qué me espera? Es que lo ignoro
y no quiero saberlo, pues prefiero
vivir el día a día, que no es poco,
que andar ojo avizor por mil senderos.
El día que por fin llegue a la meta
sabré si he conseguido esos laureles.
En tanto ya olvidé mis viejas tretas
y observo sin mirar a las mujeres.
Dolores ya me dieron demasiado,
placer también acaso, no recuerdo,
Mi mente se olvidó de los pasados
amores y otro nuevo es al que espero.
Ya no pienso en morir, dejé esa idea
porque quiero vivir junto a su lado.
A la postre será lo que Dios quiera,
me doblego obediente a Su mandato.
