Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Pensar en que te pude haber querido
más joven, con más fuerzas y energía...
El Hado es caprichoso, así no ha sido,
lejano del vigor se encuentra el día.
Hubiéramos, quizás, sido felices
si llegas en tal tiempo tú a ser mía.
Mas hoy ya no es posible que me hechices
con toda tu belleza, es tu dulzura
quien puede conseguir que mis raíces
dejase por vivir una aventura.
Mas digo nada bien mi sentimiento,
pues pienso que tu amor ya no es locura.
igual a las sentidas; pues hoy siento
de forma diferente, más pausada.
Amarte es solamente un pensamiento,
platónico y no tiene que ver nada
con tantos amoríos olvidados
tenidos por placer. Tú eres la amada
que debe de prestarle sus cuidados
al viejo paladín que fuese otrora.
Mis ímpetus de ayer ya están calmados,
tan sólo mi razón es quien te adora.
No busco con lujuria tus encantos,
es algo muy extraño lo de ahora.
Causante de dolor y de quebrantos
jamás tuve un placer sino el instinto,
que sólo proporciona mil espantos.
Un nuevo sentimiento muy distinto
domina por entero el alma mía,
parece que acosara a mi recinto
sin ansias de luchar en tal porfía.
Es paz lo que me brindan tus amores,
por fin de descansar llegó ya el día,
no quiero sufrir más los sinsabores.
El alma está tranquila y muy contenta
sabiendo que de mí cuidas atenta.
más joven, con más fuerzas y energía...
El Hado es caprichoso, así no ha sido,
lejano del vigor se encuentra el día.
Hubiéramos, quizás, sido felices
si llegas en tal tiempo tú a ser mía.
Mas hoy ya no es posible que me hechices
con toda tu belleza, es tu dulzura
quien puede conseguir que mis raíces
dejase por vivir una aventura.
Mas digo nada bien mi sentimiento,
pues pienso que tu amor ya no es locura.
igual a las sentidas; pues hoy siento
de forma diferente, más pausada.
Amarte es solamente un pensamiento,
platónico y no tiene que ver nada
con tantos amoríos olvidados
tenidos por placer. Tú eres la amada
que debe de prestarle sus cuidados
al viejo paladín que fuese otrora.
Mis ímpetus de ayer ya están calmados,
tan sólo mi razón es quien te adora.
No busco con lujuria tus encantos,
es algo muy extraño lo de ahora.
Causante de dolor y de quebrantos
jamás tuve un placer sino el instinto,
que sólo proporciona mil espantos.
Un nuevo sentimiento muy distinto
domina por entero el alma mía,
parece que acosara a mi recinto
sin ansias de luchar en tal porfía.
Es paz lo que me brindan tus amores,
por fin de descansar llegó ya el día,
no quiero sufrir más los sinsabores.
El alma está tranquila y muy contenta
sabiendo que de mí cuidas atenta.
