isidro4755parra@gmail.com
Miembro Conocido
Un dulce idilio, purpurina aurora,
diera la vida a mi atrevido intento
de hacer de la mujer el instrumento
que me diera su musa inspiradora.
No quise que mi mano pecadora
desgranara mi numen al momento,
para tomar su virginal aliento
y despertar su boca tentadora.
Pensé mojar mi pluma mensajera
vestido de los versos más ardientes;
pero gentil, mi voz, surgió hechicera.
Y un preludio de bocas impacientes
en plegaria constante y lisonjera
se vistieron de piropos diferentes.
24/02/2014
Ysidro Parra _ Venezuela
Reservados Derechos de Autor.
diera la vida a mi atrevido intento
de hacer de la mujer el instrumento
que me diera su musa inspiradora.
No quise que mi mano pecadora
desgranara mi numen al momento,
para tomar su virginal aliento
y despertar su boca tentadora.
Pensé mojar mi pluma mensajera
vestido de los versos más ardientes;
pero gentil, mi voz, surgió hechicera.
Y un preludio de bocas impacientes
en plegaria constante y lisonjera
se vistieron de piropos diferentes.
24/02/2014
Ysidro Parra _ Venezuela
Reservados Derechos de Autor.
