Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Protectora de amantes, noche oscura,
no marches tan veloz; porque mi amada
contigo marchará en la madrugada,
llenándome su fuga de amargura.
Protege con tus sombras mi captura
pues, presa de mi amor, yace en mi almohada
su faz llena de besos, sonrojada,
después que mi impudor manchó su albura.
¡Detén tu caminar, bella Selene,
no quieras aumentar mi sufrimiento!
Pues duro es el penar y no conviene
que tornes mi placer en cruel tormento.
¡Detén, noche, tu curso! A tu caverna
no vuelvas y mi dicha será eterna.
Que quiero sus favores, muy despacio,
gozar muy lentamente y no con prisas.
Parar debes tu marcha en el espacio,
¡no pongas a mis ansias cortapisas!
no marches tan veloz; porque mi amada
contigo marchará en la madrugada,
llenándome su fuga de amargura.
Protege con tus sombras mi captura
pues, presa de mi amor, yace en mi almohada
su faz llena de besos, sonrojada,
después que mi impudor manchó su albura.
¡Detén tu caminar, bella Selene,
no quieras aumentar mi sufrimiento!
Pues duro es el penar y no conviene
que tornes mi placer en cruel tormento.
¡Detén, noche, tu curso! A tu caverna
no vuelvas y mi dicha será eterna.
Que quiero sus favores, muy despacio,
gozar muy lentamente y no con prisas.
Parar debes tu marcha en el espacio,
¡no pongas a mis ansias cortapisas!
