Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Recorría las calles por la tarde,
mi carpeta ocultaba partituras;
mi cerebro soñando en aventuras,
de mi voz a menudo haciendo alarde.
Pero el sueño cesó, pues fui cobarde.
Preferí no pensar en más locuras
y tener las pesetas más seguras
olvidando mis cantos y mi farde.
¡Juventud que perdí, desperdiciada..!
¡Bien querría vivirte de otro modo!
Pero el tiempo pasó no queda nada,
se esfumaron mis sueños como todo:
La romanza sin par a aquella espada
o aquel brindis, fingiéndome beodo.
mi carpeta ocultaba partituras;
mi cerebro soñando en aventuras,
de mi voz a menudo haciendo alarde.
Pero el sueño cesó, pues fui cobarde.
Preferí no pensar en más locuras
y tener las pesetas más seguras
olvidando mis cantos y mi farde.
¡Juventud que perdí, desperdiciada..!
¡Bien querría vivirte de otro modo!
Pero el tiempo pasó no queda nada,
se esfumaron mis sueños como todo:
La romanza sin par a aquella espada
o aquel brindis, fingiéndome beodo.
