Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Sí, aunque pueda parecerles extraño. Yo, que tan español me siento – he dado prueba de ello en bastantes de mis poemas y siempre en mis artículos de Opinión – hoy tengo que manifestar que me siento avergonzado de ser español. Así, como suena.
Por una parte, uno de nuestros Partidos Políticos defiende o justifica los atentados de los yihadistas y se quedan tan tranquilos. Incluso, en la sesión de apertura de una Junta municipal de un Ayuntamiento andaluz primero se guarda un minuto de silencio por los fallecidos en París el viernes pasado. Y, a continuación, otro minuto de silencio por las “pobrecitas” víctimas de los terroristas.
Por otra, tanto un Teniente General de las Fuerzas Aéreas, antiguo Jefe del Estado Mayor de nuestros Ejércitos como un Juez que iba a tener en sus manos la vista contra Urdangarín y la Infanta Cristina dimite de su cargo para presentarse como cabeza de lista por el mismo Partido.
Y ya, para colmo, el señor Presidente del Gobierno se cierra en banda a unos posibles bombardeos contra las posiciones de los asesinos y mucho menos a colaborar con tropas en la probable coalición europea a los dominios de estos.
Debe ser que está influenciado por la serie televisiva CARLOS, REY Y EMPERADOR, y se considera todavía enemigo de los franceses, O habrá leído la Oda al 2 de Mayo, a saber.
A todo esto el monumento a los asesinados en Madrid el fatídico 11 – M está medio derruido y nadie se ocupa de recomponerlo. De esto no creo que se le pueda culpar a la actual alcaldesa ya que los destrozos parecen venir de los tiempos de doña Ana Botella, aunque también algo podría haber hecho la nueva en el tiempo que lleva en su cargo.
Si queremos ser europeos tendremos que estar a las duras y a las maduras y aunque a nadie le guste la guerra es preciso que nos posicionemos a favor o en contra. Si estamos en contra de ayudar, pese a que sea con escasos medios ya que de muchos no debemos disponer, lo mejor que puede hacer el Gobierno es disolver el Ejército y nos ahorraremos mucho dinero. Con tener una buena Policía nos bastará. Luego, cuando nos invada quien sea enviamos a los antidisturbios y en paz.
España ha estado siempre participando en la Historia de Europa, a excepción de en las dos Guerras Mundiales. En la primera seguramente con acierto, porque era un conflicto que ni nos iba ni nos venía mucho y además estábamos empeñados en nuestra guerra colonial en el Norte de África y acabábamos de sufrir un serio vapuleo en Cuba y en Filipinas. En la segunda porque Franco no tenía ni un pelo de tonto y la derrota de Alemania estaba más que cantada en cuanto los Estados Unidos entrasen en la contienda, lo cual harían más tarde o más temprano. Y aunque para cuando se entrevistó con Hitler existía un pacto de no agresión entre Rusia y Alemania al astuto gallego no se le escapaba que aquel simulacro de paz no podía durar mucho.
Desde entonces, los Partidos de Izquierda siempre han sido reacios a estar al lado de quienes nos interesan. Hemos preferido nadar entre dos aguas.
¿Saben ustedes qué haría un servidor de ustedes si fuese el Presidente Hollande? Reconocer automáticamente la República de Catalunya y apoyarla con tropas si fuera preciso.
Nos lo tendríamos bien merecido, ¿no creen?
Hasta pronto.
Por una parte, uno de nuestros Partidos Políticos defiende o justifica los atentados de los yihadistas y se quedan tan tranquilos. Incluso, en la sesión de apertura de una Junta municipal de un Ayuntamiento andaluz primero se guarda un minuto de silencio por los fallecidos en París el viernes pasado. Y, a continuación, otro minuto de silencio por las “pobrecitas” víctimas de los terroristas.
Por otra, tanto un Teniente General de las Fuerzas Aéreas, antiguo Jefe del Estado Mayor de nuestros Ejércitos como un Juez que iba a tener en sus manos la vista contra Urdangarín y la Infanta Cristina dimite de su cargo para presentarse como cabeza de lista por el mismo Partido.
Y ya, para colmo, el señor Presidente del Gobierno se cierra en banda a unos posibles bombardeos contra las posiciones de los asesinos y mucho menos a colaborar con tropas en la probable coalición europea a los dominios de estos.
Debe ser que está influenciado por la serie televisiva CARLOS, REY Y EMPERADOR, y se considera todavía enemigo de los franceses, O habrá leído la Oda al 2 de Mayo, a saber.
A todo esto el monumento a los asesinados en Madrid el fatídico 11 – M está medio derruido y nadie se ocupa de recomponerlo. De esto no creo que se le pueda culpar a la actual alcaldesa ya que los destrozos parecen venir de los tiempos de doña Ana Botella, aunque también algo podría haber hecho la nueva en el tiempo que lleva en su cargo.
Si queremos ser europeos tendremos que estar a las duras y a las maduras y aunque a nadie le guste la guerra es preciso que nos posicionemos a favor o en contra. Si estamos en contra de ayudar, pese a que sea con escasos medios ya que de muchos no debemos disponer, lo mejor que puede hacer el Gobierno es disolver el Ejército y nos ahorraremos mucho dinero. Con tener una buena Policía nos bastará. Luego, cuando nos invada quien sea enviamos a los antidisturbios y en paz.
España ha estado siempre participando en la Historia de Europa, a excepción de en las dos Guerras Mundiales. En la primera seguramente con acierto, porque era un conflicto que ni nos iba ni nos venía mucho y además estábamos empeñados en nuestra guerra colonial en el Norte de África y acabábamos de sufrir un serio vapuleo en Cuba y en Filipinas. En la segunda porque Franco no tenía ni un pelo de tonto y la derrota de Alemania estaba más que cantada en cuanto los Estados Unidos entrasen en la contienda, lo cual harían más tarde o más temprano. Y aunque para cuando se entrevistó con Hitler existía un pacto de no agresión entre Rusia y Alemania al astuto gallego no se le escapaba que aquel simulacro de paz no podía durar mucho.
Desde entonces, los Partidos de Izquierda siempre han sido reacios a estar al lado de quienes nos interesan. Hemos preferido nadar entre dos aguas.
¿Saben ustedes qué haría un servidor de ustedes si fuese el Presidente Hollande? Reconocer automáticamente la República de Catalunya y apoyarla con tropas si fuera preciso.
Nos lo tendríamos bien merecido, ¿no creen?
Hasta pronto.
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