Existen algunos poetas
que conociendo bien las letras,
se convierten en proxenetas,
y cómo putas las tratan.
Las ordenan y acentúan,
así siempre están:
Vigiladas, bien peinadas
y muy maquilladas.
Las venden sin decir nada,
cual catecismo;
siempre diciendo lo mismo.
¿Que pasó?
Ya no es igual,
ni lo es ni puede ser,
buscar sillón
y a la vez futuro.
Para eso,
hay que ser muy puro.
Caminante no hay camino,
se haca camino al andar.
¿Pero quién eres tu?
para podérmelo quitar.
que conociendo bien las letras,
se convierten en proxenetas,
y cómo putas las tratan.
Las ordenan y acentúan,
así siempre están:
Vigiladas, bien peinadas
y muy maquilladas.
Las venden sin decir nada,
cual catecismo;
siempre diciendo lo mismo.
¿Que pasó?
Ya no es igual,
ni lo es ni puede ser,
buscar sillón
y a la vez futuro.
Para eso,
hay que ser muy puro.
Caminante no hay camino,
se haca camino al andar.
¿Pero quién eres tu?
para podérmelo quitar.
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