Sin pensar que te encontraría,
¿recuerdas ,aquel día?
a tus manos llegué herida
el corazón sangrando.
Y tú, me regalaste tus alas,
para seguir volando.
Abrazada, a un recuerdo
llena de melancolía
en mi alma,yo traía
muchas penas en mis días.
Hoy el cielo,es tan azul
limpio de nubes negras
puedo divisar la luz,
y el fulgor de las estrellas.
Tú me miras con el alma
con ternura,con amor
tú me buscas,tú me llamas.
Vas siguiendo mis pasos,
a donde quiera que voy.
Yo dormida, te miro
despierta, te sueño
en ti hallo la dicha
el amor ,la calma
vives dentro mió
abrazado a mi alma.
Ausente y sin vernos
escucho tu voz,
como eco de campana
al viento,
repicando en mi corazón.
Desde aquel,
inesperado encuentro
grande es mi anhelo,
el de no dejarte, jamás
porque sé,que yo ¡te quiero!,
y me muero, si no estás.
