Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Transcurrió mi existencia en un suspiro,
se pasaron los días sin sentir,
y al final de mi vida reconozco
que fue en vano vivir.
Amar, pues pude amar como no muchos
al cabo de su vida han de decir,
mas confieso que más que amor fue gozo
aquello que sentí.
Y te encontré al azar, tan de repente
que ni cuenta de haberlo hecho me di.
No te busqué, mi edad ya no sufría
mi antiguo frenesí.
Y aquí estamos, los dos hablando en vano,
haciendo de promesas un sin fin.
Promesas que a la postre ya veremos
si se pueden cumplir.
No fuiste la primera, sí la postre,
suponiendo que llegues a venir
y nadie me asegura que consiga
el hacerte feliz.
Mas si muero, entretanto, te aseguro
que moriré pensando sólo en ti.
¡Ay, corazón, qué tarde que has llegado..!
¡Cuando toca partir!
se pasaron los días sin sentir,
y al final de mi vida reconozco
que fue en vano vivir.
Amar, pues pude amar como no muchos
al cabo de su vida han de decir,
mas confieso que más que amor fue gozo
aquello que sentí.
Y te encontré al azar, tan de repente
que ni cuenta de haberlo hecho me di.
No te busqué, mi edad ya no sufría
mi antiguo frenesí.
Y aquí estamos, los dos hablando en vano,
haciendo de promesas un sin fin.
Promesas que a la postre ya veremos
si se pueden cumplir.
No fuiste la primera, sí la postre,
suponiendo que llegues a venir
y nadie me asegura que consiga
el hacerte feliz.
Mas si muero, entretanto, te aseguro
que moriré pensando sólo en ti.
¡Ay, corazón, qué tarde que has llegado..!
¡Cuando toca partir!
