cocuzza3105
Miembro Conocido
UN ACTO DE AMOR
Una vuelta tras otra sintiendo aquellas voces
que la memoria mezquina dejó pasar por los roces,
era un mar encantado donde surge lo hermoso,
y un contraste exterior por el ausente alborozo.
Nueve rosas testigos del concupiscente
dejaron al azar el frío de aquel inocente,
tibias miradas corrían en busca de la estrella,
mientras la fuga echaba encima la mala etopeya.
Dos tiernas almas una vez embelesadas,
arrogaron sin dudar; Y con sus alas levantadas,
adornaron de ese aroma la estructura del lugar
mostrando el ejemplo que el injusto ha de remedar.
El instante tan aciago empapado de dolor,
fue pasando muy de prisa de las manos del mentor,
y sentados con la calma que la vida entronizó,
las palabras de lo cierto el destino organizó.
Y camina los senderos con el temple embellecido
siendo carne con el jugo rutilante ofrecido,
el orgullo enclaustrado por llevar ese sabor,
del más puro y sincero de los actos de amor.
Ángel César Cocuzza.
Una vuelta tras otra sintiendo aquellas voces
que la memoria mezquina dejó pasar por los roces,
era un mar encantado donde surge lo hermoso,
y un contraste exterior por el ausente alborozo.
Nueve rosas testigos del concupiscente
dejaron al azar el frío de aquel inocente,
tibias miradas corrían en busca de la estrella,
mientras la fuga echaba encima la mala etopeya.
Dos tiernas almas una vez embelesadas,
arrogaron sin dudar; Y con sus alas levantadas,
adornaron de ese aroma la estructura del lugar
mostrando el ejemplo que el injusto ha de remedar.
El instante tan aciago empapado de dolor,
fue pasando muy de prisa de las manos del mentor,
y sentados con la calma que la vida entronizó,
las palabras de lo cierto el destino organizó.
Y camina los senderos con el temple embellecido
siendo carne con el jugo rutilante ofrecido,
el orgullo enclaustrado por llevar ese sabor,
del más puro y sincero de los actos de amor.
Ángel César Cocuzza.
