Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Un día ha de llegar en que mis ojos
no vean caminar a las personas,
un día ha de venir en que mis labios
no lleguen a posarse en otras bocas.
La Musa llorará lágrimas vivas,
pues dama suele ser triste y llorona;
su influjo ha de caer en saco roto,
sin nadie que amoroso la recoja.
Ya muerto se hallará su fiel poeta,
aquél cuyo besar la volvió loca.
¡Menudo pensamiento en la mañana
que luce de manera esplendorosa!
Mas vienen a la mente estas ideas
y surgen de mi pluma ésta y mil cosas.
El caso es que hace rato sí cantaba
alegre y muy feliz, mas todo torna.
Será que tengo sueño, estoy cansado;
que el alma, al no dormir, también se agota.
Mas debo proseguir, aunque no quiera;
me vence la fatiga, mas no importa.
Sin duda que habrá un tiempo en que descanse,
cubierto mi ataúd por una losa.
En tanto, prosigamos la tarea.
preciso es terminar con buenas notas.
Y un día volverán las golondrinas
en tanto mi despojos estercolan
el suelo que me vio venir al mundo.
O puede, ¿por qué no?, que abone a otra.
no vean caminar a las personas,
un día ha de venir en que mis labios
no lleguen a posarse en otras bocas.
La Musa llorará lágrimas vivas,
pues dama suele ser triste y llorona;
su influjo ha de caer en saco roto,
sin nadie que amoroso la recoja.
Ya muerto se hallará su fiel poeta,
aquél cuyo besar la volvió loca.
¡Menudo pensamiento en la mañana
que luce de manera esplendorosa!
Mas vienen a la mente estas ideas
y surgen de mi pluma ésta y mil cosas.
El caso es que hace rato sí cantaba
alegre y muy feliz, mas todo torna.
Será que tengo sueño, estoy cansado;
que el alma, al no dormir, también se agota.
Mas debo proseguir, aunque no quiera;
me vence la fatiga, mas no importa.
Sin duda que habrá un tiempo en que descanse,
cubierto mi ataúd por una losa.
En tanto, prosigamos la tarea.
preciso es terminar con buenas notas.
Y un día volverán las golondrinas
en tanto mi despojos estercolan
el suelo que me vio venir al mundo.
O puede, ¿por qué no?, que abone a otra.
