Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Una vida completa ha transcurrido...
Acudiste en un cinco de septiembre,
Invitada a la boda de mi hermano,
sin saber yo siquiera que existieses.
De repente, ya ves, sin pretenderlo,
a mi lado te tuve... Los vaivenes
del amor no quisieron que te hablase
y a tus primas miré la mar de veces.
Ni sentí que tú estabas a mi vera,
pero tú sí debiste a mí quererme
porque poco después nos encontramos
y bebí de tu boca dulces mieles.
Poco tiempo duró la Fantasía,
pues tu padre no quiso apenas verme.
¡Guardaría su niña para un otro,
porque digno de ti quizás no fuese!
Han pasado los años y estás muerta
mientras yo no pensé jamás en verte.
Mi trabajo, mis hijos, mis poemas...
¡Pero nunca jamás pensé en ti, Merche!
Algún día, quizás, nos encontremos...
Puede ser y otros besos, nuevamente,
entregarme tú quieras, mi pequeña,
¡Esos besos perdidos para siempre!
Pudo ser y no fue, cosas que ocurren,
que a menudo, querida, así suceden...
Yo cumplí, no hacía mucho, dieciocho,
mientras tú, pronto ya, los diecinueve.
Se pasó raudamente ya tu vida
y el final de la mía, si Dios quiere,
no estará muy lejano, bella niña.
¡Si supiera, mi amor, en dónde duermes..!
Pero sé que hallaré tu mausoleo
y diré que muy cerca de él me entierren.
Fueron juegos de niños los de entonces
y mañana serán castos quereres.
Acudiste en un cinco de septiembre,
Invitada a la boda de mi hermano,
sin saber yo siquiera que existieses.
De repente, ya ves, sin pretenderlo,
a mi lado te tuve... Los vaivenes
del amor no quisieron que te hablase
y a tus primas miré la mar de veces.
Ni sentí que tú estabas a mi vera,
pero tú sí debiste a mí quererme
porque poco después nos encontramos
y bebí de tu boca dulces mieles.
Poco tiempo duró la Fantasía,
pues tu padre no quiso apenas verme.
¡Guardaría su niña para un otro,
porque digno de ti quizás no fuese!
Han pasado los años y estás muerta
mientras yo no pensé jamás en verte.
Mi trabajo, mis hijos, mis poemas...
¡Pero nunca jamás pensé en ti, Merche!
Algún día, quizás, nos encontremos...
Puede ser y otros besos, nuevamente,
entregarme tú quieras, mi pequeña,
¡Esos besos perdidos para siempre!
Pudo ser y no fue, cosas que ocurren,
que a menudo, querida, así suceden...
Yo cumplí, no hacía mucho, dieciocho,
mientras tú, pronto ya, los diecinueve.
Se pasó raudamente ya tu vida
y el final de la mía, si Dios quiere,
no estará muy lejano, bella niña.
¡Si supiera, mi amor, en dónde duermes..!
Pero sé que hallaré tu mausoleo
y diré que muy cerca de él me entierren.
Fueron juegos de niños los de entonces
y mañana serán castos quereres.
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