Estaba aburrido de jugar en mi casa, ya había armado torres, jugué con la pelota, hice monstruos en plastilina, pinté un poco mi librito para pintar, pero el día no terminaba, y ya no sabía a qué jugar.
Le pregunto a mi mamá: -Má estoy aburrido, ¿ a qué puedo jugar?
Y a mi mamá se le ocurrió...