Las noches se hacen días,
los días...cimientos.
Sufrir por unos momentos
por el dolor que parías
mientras con saña herías
esos crudos sentimientos
que brotan por cientos
y con rabia asías.
El despecho se hace hiel
y seca los corazones
sin atender a razones
ni al dulzor de la miel
que el odio...
Por el camino se le ve
con su cabeza gacha
y su triste sombra
mientras su alma deshilacha
las horas no vividas
que su corazón tacha
de la balanza en este mundo
y de su mala racha.
Que con el dedo quiso tocar
tantas veces las estrellas
con figura de muchacha...
Sentir calor y amar
rozar...
Muchas gracias Ángel. La violencia sobre otros más débiles no desaparece de los humanos por mucho que avancemos. Lo tenemos como huella genética.
Un abrazo amigo
En el espejo de un arroyo
vi reflejado un gran lucero
sagaz compañero, viajero
y de mis pesares apoyo.
Que nunca libré mal escollo
ni ruindad del negro dinero
que siempre presto y muy ligero
no me rescatara del hoyo.
Tan fiel has sido en mi vida
tal espero de ti en la muerte
de tu daga...