Desde que te conocí, poesía,
ya no vivo,
tú vives en mí,
me levantas de la cama con tus plumas,
me sigues por la calle a hurtadillas,
entras a mi cocina,
me revuelves los papeles.
¡No me dejas dormir!
Mis pupilas se han prendido en ti
completamente enamoradas.
Y ahora, ¿Qué hago poesía?
Tu...