Ya ves querida vieja aquí seguimos juntos,
después de tantos años, después de tantas cosas,
pasaron las tormentas, los ríspidos asuntos
y siguen en nosotros las ansias lujuriosas.
Ya ves que nada pudo romper lo que era claro,
ni vientos ni mareas ni añejas pesadumbres,
por siempre coincidimos...