Habla el ombligo.
Estoy sentado justo en la mitad del tráfico entre las cimas doradas y el paraíso, por eso me siento acomplejado y feo. ¿Importante, yo? ¿Quién dijo eso?, ¿será porque te recuerdo lo mortal que eres?, al mirarme y comprender que un día estuviste unido al vientre materno, ¡pero...