A YULEIDIS
La dueña de mis poemas,
la sortija más preciosa,
la mujer más linda y briosa
eres tú, así que, ¡no temas!
No hemos tenido problemas
porque no eres tan celosa.
Eres tierna y fabulosa
es el mejor de mis lemas.
Yuleidis, amada mía:
eres la dueña de mi alma,
eres toda mi entereza...