POR TU ENGAÑO
Dama, que fuiste mía,
por tu gran osadía
hoy estoy destrozado,
solo y aletargado.
Me cambiaste por otro,
lo apodan "El Gran Potro",
es blanco y bigotudo;
es alto, pobre y viudo.
En mi alma está impregnado
a él he vivido liado:
tu mención, todo el año
me hace bastante daño...