Para quienes me leen
escribo este poema expresionista
sobre los que se borraron lentamente
cuando el sida,
el cáncer,
el suicidio,
el crimen,
los automóviles,
las motos,
los aviones,
las embarcaciones,
o cualquier enfermedad
en el aire, en la tierra o en el mar,
los enviaron a los panteones...