Es la vida tan incierta, adventicia y sorpresiva,
como la agitada llama, sin patrón alguno, errática,
como pluma al ir del viento, siempre del azar cautiva,
como la forzosa muerte, repentina y enigmática.
Son preceptos de la vida las disímiles sorpresas:
pronta brinda regocijos, triunfos...