Tu recuerdo llegó en las horas largas,
desiertas y banales en que vivo,
que saturan el trance en que pervivo
de penas insufribles por amargas.
Fue como tenue brisa, limpia y fresca,
que acarició mi vida con ternura,
borrando por instantes la tortura
de esta malaventura gigantesca.
Fue tu...