Hay mucho corazón cual la moneda
que, falsa, pone un vil en el mercado;
parece ser legal, pero su estado
distingue fácilmente aquél que pueda.
Mas otros se la “tragan” y así rueda.
De mano en mano va, por descontado;
pues nadie ya la mira con agrado,
da miedo y da pavor, y se la queda.
Así...