Bebí de ti
como bebe el sediento,
con ansiedad,
sin medida.
Me llene de tu sabor,
de tu dulzura,
aspirando el perfume
que tu piel me brindaba
y mi olfato necesita
sin poderlo olvidar.
Mis manos aun dibujan
tus lineas en el aire
con la habilidad del escultor,
y la delicadeza del tallista.
Aunque...