Bajo la mañana calma,
cielo azul, blanca montaña,
dirijo mis pasos hacia la nada
invadido por el perfume
de pino y jara,
de jara y pino,
mientras me recibe la primavera
entre romero y tomillo,
entre el musgo de la piedra,
esquivos ya de fríos,
que corean a la encina
vacía de bellotas.
Inspiro...