Querido amigo Javier, no mires el almanaque lo que pasó,
no se recupera, solo vive la vida, vive el instante, como
último, y las horas y los días como si fueran mágicos,
sin pensar en el mañana, que en todo sentido Dios proveerá.
Gracias por compartir. Besos y Abrazos Blanca