En aquella noche, aquella arboleda
monumentos, que atrás quedaban,
sentí en mi mano, tu mano tibia,
tu alma pura, en la mía entraba.
Allí comenzó todo lo que sentíamos
hablar de esperanzas, que teníamos
brillaron los ojos, con nuestras ilusiones
sinceros fuimos, abriendo corazones,
Las...