Repta la muerte, repta,
como repta un vil traidor,
buscando a hurtadillas,
buscando con devoción.
Niño, joven o vieja,
sano o enfermo de amor,
donde su colmillo posa
no hay ungüento u oración,
que su hambre no sacia
ni sufrimiento, ni dolor.
Capaz de llenar los campos
de su fatídica flor...