Las olas palidecen detrás del horizonte,
no es fértil la corriente del mar de los desvelos.
Fundido en tu simiente, le doy vida a mis duelos,
y sones reverdecen en mi alma de sinsonte.
Mis sueños resplandecen lejos del Aqueronte,
retorno a la creciente pasión de antiguos vuelos,
rodando al sol...