No conocía tu creencia, ahora rondas mis adentros naciendo o enredando las ilusiones a destiempo,
que maldad innata o será miedo de tu latir solo por desear sentir.
Nunca pensé ni planteé el pensar en una palabra que significa más que libres letras,
nunca soñé despierta en abrigadas muestras para plasmar en hechos tu existencia.
No se puede negar lo evidente ni huir de lo venido, que contradicción en pavor me abraza.
Que ingenuidad enterrada en perlas derramadas sin retorno,
en el más dulce despertar que puede ofrecer los días,
me bañan colores palpables y a la vez distantes que confunden el camino.
Nada de lo que puedan contar se compara a sentirlo, no se halla en la tinta suficientes lustros para dejarlo legible.
Como quisiera sacar un cristal y poder ver más allá, mirar en los abismos que perturban el descanso,
no debo cantar al viento para que no se asuste el presente.
En éxtasis fluyen las palabras del escritor soñante con resurgir en el alma para pintar letanías de tu paso.
Rodeado de vulnerables senderos oscuros, sin poder gritar tu llegada.
Cómo músico ingenia acordes para dar sonido a su arte,
cómo escultor moldea el tacto de la belleza, pero como esencia llora la aprensión de un corazón.
Será lo que llamen los demás, será lo que quiera ser pero puedo cerrar los ojos eternamente tras conocerte.
Quizás regreses de donde saliste o en el ocaso crecer en sabores pero nada será como vivirlo
comparado con lo que de ti cuentan las historias de los valientes.
que maldad innata o será miedo de tu latir solo por desear sentir.
Nunca pensé ni planteé el pensar en una palabra que significa más que libres letras,
nunca soñé despierta en abrigadas muestras para plasmar en hechos tu existencia.
No se puede negar lo evidente ni huir de lo venido, que contradicción en pavor me abraza.
Que ingenuidad enterrada en perlas derramadas sin retorno,
en el más dulce despertar que puede ofrecer los días,
me bañan colores palpables y a la vez distantes que confunden el camino.
Nada de lo que puedan contar se compara a sentirlo, no se halla en la tinta suficientes lustros para dejarlo legible.
Como quisiera sacar un cristal y poder ver más allá, mirar en los abismos que perturban el descanso,
no debo cantar al viento para que no se asuste el presente.
En éxtasis fluyen las palabras del escritor soñante con resurgir en el alma para pintar letanías de tu paso.
Rodeado de vulnerables senderos oscuros, sin poder gritar tu llegada.
Cómo músico ingenia acordes para dar sonido a su arte,
cómo escultor moldea el tacto de la belleza, pero como esencia llora la aprensión de un corazón.
Será lo que llamen los demás, será lo que quiera ser pero puedo cerrar los ojos eternamente tras conocerte.
Quizás regreses de donde saliste o en el ocaso crecer en sabores pero nada será como vivirlo
comparado con lo que de ti cuentan las historias de los valientes.
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