Blanca Hernandez
Miembro Conocido
Con cariño para mi nieto Mauricio,
en sus lindos veinte años.
Hay tres cosas que provocan reacciones, en nosotros,
aveces agresivas y con enojo, quizás sea porque lo
desconocido provoca, temor, inseguridad,desconfianza.
Es por eso que los adolescentes reaccionan de distintas,
formas cuando atraviesan el trayecto, de la niñez a la
madurez Tal vez sea el camino más tortuoso, en la vida
de una persona, el que se pasa de la tierra protegida,
de la niñez al mundo difícil de adulto, porque aquel niño
protegido por la voz y los brazos de su madre, contándole
un cuento, pidiéndole que mire a ambos lados para cruzar
la calle, recordándote que lleve un abrigo, pidiéndole que
tome el desayuno, que haga los deberes, que memorice
lecciones. Aquél joven que preguntaba muchas veces.
¿Que hago? ¿ qué me pongo? ¡Que digo? ¿ yo puedo?
y los por qué ? ha dejado atrás ese bello camino.
Ahora calza varios números más de calzado, tiene la
misma altura que el papá, y se siente un poco incómodo
en ese cuerpo tan grande, como el mundo difícil que hay
afuera y que ahora le da vergüenza, mostrar sus emociones,
siente vergüenza de pedir ayuda si la necesita, porque ni
siquiera él se comprende, porque todavía no está seguro,
detrás de esa nebulosa que es la vida de adulto y lo llena
de rabia, estrés y angustia,por qué a medida que pase el
tiempo él sabe que tiene que resolver todo, por si mismo.
Será con su propio criterio y experiencia, el que tenga que
tomar sus propias decisiones, tal vez sea lo más difícil
de crecer, asumir los propios errores, sin echarle culpa
a nadie, eso sí recuerda siempre que, padres, hermana y
abuelos, te allanamos el camino y que la vida, la vida...
pase lo que pase siempre es hermosa.
en sus lindos veinte años.
Hay tres cosas que provocan reacciones, en nosotros,
aveces agresivas y con enojo, quizás sea porque lo
desconocido provoca, temor, inseguridad,desconfianza.
Es por eso que los adolescentes reaccionan de distintas,
formas cuando atraviesan el trayecto, de la niñez a la
madurez Tal vez sea el camino más tortuoso, en la vida
de una persona, el que se pasa de la tierra protegida,
de la niñez al mundo difícil de adulto, porque aquel niño
protegido por la voz y los brazos de su madre, contándole
un cuento, pidiéndole que mire a ambos lados para cruzar
la calle, recordándote que lleve un abrigo, pidiéndole que
tome el desayuno, que haga los deberes, que memorice
lecciones. Aquél joven que preguntaba muchas veces.
¿Que hago? ¿ qué me pongo? ¡Que digo? ¿ yo puedo?
y los por qué ? ha dejado atrás ese bello camino.
Ahora calza varios números más de calzado, tiene la
misma altura que el papá, y se siente un poco incómodo
en ese cuerpo tan grande, como el mundo difícil que hay
afuera y que ahora le da vergüenza, mostrar sus emociones,
siente vergüenza de pedir ayuda si la necesita, porque ni
siquiera él se comprende, porque todavía no está seguro,
detrás de esa nebulosa que es la vida de adulto y lo llena
de rabia, estrés y angustia,por qué a medida que pase el
tiempo él sabe que tiene que resolver todo, por si mismo.
Será con su propio criterio y experiencia, el que tenga que
tomar sus propias decisiones, tal vez sea lo más difícil
de crecer, asumir los propios errores, sin echarle culpa
a nadie, eso sí recuerda siempre que, padres, hermana y
abuelos, te allanamos el camino y que la vida, la vida...
pase lo que pase siempre es hermosa.
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