Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
La Muerte no conoce a quién se lleva,
si jóvenes, si niños o mayores;
no entiende ni de insignias ni colores,
de edades ni de sexos en su leva:
Ancianos con edad harto longeva,
cansados de vivir los sinsabores
que prestan a menudo los amores;
o, incluso, una gentil bella manceba.
A nadie diferencia en su camino.
Elige así, al azar, porque le place.
Escrito cada cual en su Destino
fatídico ya lleva el desenlace.
No hay nadie que se esconda a su buen tino
y allí donde le alcanza es donde yace.
si jóvenes, si niños o mayores;
no entiende ni de insignias ni colores,
de edades ni de sexos en su leva:
Ancianos con edad harto longeva,
cansados de vivir los sinsabores
que prestan a menudo los amores;
o, incluso, una gentil bella manceba.
A nadie diferencia en su camino.
Elige así, al azar, porque le place.
Escrito cada cual en su Destino
fatídico ya lleva el desenlace.
No hay nadie que se esconda a su buen tino
y allí donde le alcanza es donde yace.
