Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Pensarás que no quiero ya ni hablarte,
que rehúyo tu amor al ser en vano.
Vivo lejos de ti. Y amor lejano...
Llevas mucha razón, mujer, en parte.
Porque miedo me da llegar amarte
y volver a sufrir bajo el tirano
poderío de un dios que es veterano,
aunque niño parezca. Eso es aparte.
Su disfraz es engaño convincente,
como infante no infunde ningún miedo,
pero luego su ceño es exigente,
su carácter es cruel, feroz, acedo.
Y ese cambio sucede de repente.
El hacerte sufrir le importa un bledo.
Por tanto, mejor quedo
calladito y feliz. Pues la aventura
es la madre que alumbra la locura.
que rehúyo tu amor al ser en vano.
Vivo lejos de ti. Y amor lejano...
Llevas mucha razón, mujer, en parte.
Porque miedo me da llegar amarte
y volver a sufrir bajo el tirano
poderío de un dios que es veterano,
aunque niño parezca. Eso es aparte.
Su disfraz es engaño convincente,
como infante no infunde ningún miedo,
pero luego su ceño es exigente,
su carácter es cruel, feroz, acedo.
Y ese cambio sucede de repente.
El hacerte sufrir le importa un bledo.
Por tanto, mejor quedo
calladito y feliz. Pues la aventura
es la madre que alumbra la locura.
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