JAVIER TOMAS
Sub Administrador
Busqué toda la tarde por el suelo
mi perdido corazón
que junto a mi razón
cayó cuando estaba en el cielo
por recoger tu pañuelo
doblado en un rincón
oír tu risa en el balcón
y ver tu hermoso hoyuelo.
Cupido, como un flagelo,
susurró una canción
que cálida, como un dragón,
me derritió igual que al hielo.
Ahora no ando, solo vuelo,
vivo en la desazón,
rugiendo como un león,
pidiéndote un beso para mi consuelo
mi perdido corazón
que junto a mi razón
cayó cuando estaba en el cielo
por recoger tu pañuelo
doblado en un rincón
oír tu risa en el balcón
y ver tu hermoso hoyuelo.
Cupido, como un flagelo,
susurró una canción
que cálida, como un dragón,
me derritió igual que al hielo.
Ahora no ando, solo vuelo,
vivo en la desazón,
rugiendo como un león,
pidiéndote un beso para mi consuelo
