Francisco Escobar Bravo
Miembro Conocido
Cuenta la Biblia que Dios comunicó a Lot que las ciudades de Sodoma y Gomorra serían destruidas totalmente como castigo a las maldades que en ellas se cometían por todos sus habitantes.
Lot, hombre justo a los ojos de Dios, suplicó a Éste que no lo hiciera si encontraba una cifra de personas justas. El señor accedió y exigió un número de justos. Lot buscó por ambas ciudades y el número requerido no apareció por ningún lado, ante lo cual el pobre hombre rogó que disminuyese el número pedido, Jehová accedió y el resto de la historia ya la conocen ustedes: Ambas ciudades fueron arrasadas por el Fuego Divino.
Habrá quien crea este digamos cuento bíblico, otros pensarán que se trató de una explosión atómica y cada uno puede opinar como mejor desee y según sus creencias.
La honradez es, por lo visto, una cualidad en vía de extinción actual. Pero deseo relatarles lo más brevemente posible lo que me sucedió ayer y deseo que ustedes juzguen.
Acudí a un establecimiento que vende productos de segunda mano, no diré su nombre – la publicidad se paga - a retirar un disco duro externo de ordenador que compré hará mes y medio, de una capacidad de 2 Teras, por el cual pagué 40 euros.
Cuando ya lo tenía casi lleno de películas, me es más cómodo que usar un lector de DVDS, que no lee todos los formatos, el disco – repentinamente – exigió un formateo. Cabreado, como es lógico, acudí a la tienda, expuse el problema y como estaba en garantía me dijeron que lo vería el “técnico”.
Este titulado “técnico” debe ir por el establecimiento cada 10 días, porque al cumplirse el día catorce desde que lo llevé telefoneé, pregunté cuándo consideraban podría estar el aparato y rogué, si era posible, que se salvase el contenido.
Me llamaron ayer por la mañana y me dijeron que ya tenía el producto arreglado, pero que los datos se habían perdido porque el entendido en la materia – debe saber poco más que yo, pero en fin… - había tenido que formatear. Horas de trabajo perdidas, ¿pero qué le íbamos a hacer? Llegué, comprobé en un ordenador que el disco parecía estar en buen estado y lo retiré.
En esa tienda venden de todo, pero muchos discos, Cds de música, juegos de ordenador… Y yo reconozco que soy un maniático de estos. Digo maniático porque debo tener más de 80 y solamente, de vez en cuando, juego a uno: El FIFA 07. Pero será que pienso dejárselos de herencia a mi nieto o seguramente regalárselos a algún chiquillo, porque yo me moriré sin duda antes de jugar a la cuarta parte de ellos. Pero a 0,30 euros el juego pues la verdad es que dan ganas de llevárselos todos y eso he ido haciendo a lo largo de los años.
Eché una ojeada a los que había, por si había entrado alguno nuevo, y de repente me hallé con el FIFA 15 que debe ser espectacular en cuanto a imágenes, música y todo. Si ya el 07 es muy bueno el 15 debe ser la repera. Parecerá que realmente eres Messi quien lanza la falta.
Me extrañó que estuviera entre todos los demás y a ese precio. Es un juego que he mirado y su precio oscila desde 50 euros a 65, dependiendo del sitio donde quieras adquirirlo.
Le di la vuelta para leer las características y me hallé con un papel blanco en el que indicaba que el precio era de 15 euros. Con razón me sorprendía.
Pero ese papel estaba pegado solamente por una esquina, no era una etiqueta, y se podía desprender fácilmente. Tomé el juego en mi mano y me dirigí a la muchacha que tan amablemente me había atendido con el tema del disco duro y que era quien cobraba. La conozco hace años: - Oye, por favor, ¿cuánto vale este juego? -. Pregunté.
- Treinta céntimos, como todos. – Respondió.
- ¿Estás segura? -. Dije dándole la vuelta a la caja, donde estaba medio pegado el papelito blanco.
Había un joven, compañero de ella, y le dijo: - Ese juego cuesta 15 “pavos”.- Ella lo miró y me dijo: - Pues porque me lo has dicho y el compañero, al escucharlo, se ha dado cuenta. Si no, te lo llevas por treinta céntimos. -.
- Lo que me extraña es que no se lo hayan llevado ya, otro más “listo”.-.
- Pues llevas razón, muchísimas gracias.- Y colocó el juego en una estantería donde se hallan productos digamos especiales.
Si llego a ser un caradura, como cualquiera de esos de los papeles de Panamá – por señalar a algunos, que los habrá en ese país y lo mismo debajo de la misma diosa Cibeles – me hubiese llevado un juego que luego muy posiblemente ni hubiese utilizado por un precio 150 veces o más del que cobran en cualquier sitio. Pero fui honrado.
La honradez, y perdonen todo este largo preámbulo, se mama desde la cuna. No se aprende ni en la escuela casi, si acaso a los 5 ó 6 años. Luego ya, como dice el refrán “si desde pequeñito no se endereza el arbolito” será muy difícil que éste crezca erguido.
Mi padre murió muy, joven, con 49 años, en pleno auge mercantil.
Millonario, casi, porque le tocaron 150.000 pesetas en 1940 en la Lotería y supo trabajarlas y montar un espléndido negocio de maquinaria. Pero millonario de 1956, cuando un edificio entero costaba en Madrid un millón de pesetas y él adquirió uno que nos legó a sus hijos.
Mi hermano mayor, creo que quienes me siguen ya lo saben, falleció el 11 de enero pasado a los 87 años. Doctor Ingeniero de Caminos, Subdirector del Departamento de Construcción de ENDESA, diseñó las Centrales Térmicas de España. As Pontes de García Rodríguez, en Galicia, la de Andorra, en Teruel, y la de Almería. Además de muchas más hidráulicas o de menor importancia. En todas las que se construyeron a lo largo del río Sil intervino él. En la de Melilla, también. Y mi hermano se ha muerto teniendo únicamente una buen piso en Madrid, pero no un ático de esos de superlujo, y un apartamento en la playa, porque cuando llegaba la hora de contratar con las empresas constructoras le apartaban del proyecto ya que él nunca quiso ni aprender a hacer “el egipcio”. Y si él no lo hacía los gerifaltes tampoco podían, así que colocaban en su lugar a otro que fuera nieto de Tutankamón. Por eso no pasó de Subdirector, cuando por su valía hubiera podido llegar n ya a Director sino incluso a Gerente.
A Presidente no porque ése era un cargo político y mi hermano era bastante de ideas socialistas aunque comulgase todos los domingos, porque siendo niño le había bombardeado la aviación franquista.
Mi abuelo no tuvo tanta suerte, era pobre y casi le mandan a Cuba, no sé si a la guerra con los Estados Unidos o antes cuando ya había revueltas. Porque si mi padre nació en 1907, siendo el menor de sus hermanos está claro que mi abuelo en 1898 ya no iría a la célebre e inútil contienda que terminó con la pérdida de la Perla del Caribe y las Islas Filipinas. Para ese año mi abuelo tendría que tener por lo menos 25 años y pienso que no se trataba de aquel conflicto bélico posterior. O tal vez sí, no voy a pararme a echar números ahora ni a consultar partidas de defunción, porque como el disco duro externo ha comenzado a fallar a las primeras de cambio y a las 10 de la mañana abren ese establecimiento desearía acercarme pronto a que me devuelvan el dinero. Ya no admitiré una nueva “reparación” de un objeto que a ellos les “han colocado” estropeado y que dudo que tengo arreglo. Por lo menos, ese “manitas” no sabrá arreglarlo y otros 15 días no espero.
Pero pude llevarme ese juego, como he contado, poniendo quizás en un compromiso a la joven vendedora. 15 euros para ese comercio no supone nada, perola bronca sí podrían habérsela echado.
Ésa, a mi humilde entender, es la diferencia entre ser honrado o un sinvergüenza. Tal vez si en vez del juego hubiera sido un brillante de un millón de euros vendido entre las baratijas sí lo hubiera hecho, pero también tengo mis dudas. Según me hubiera pillado el cuerpo.
Si todos los golfos que han evadido dinero de España o lo han robado directamente lo devolviesen, sin ser economista estoy convencido de que se acabarían los 4 millones de parados que dicen que hay, que serán más según convenga decir. Eso me lo explicó un amigo que trabaja en el INEM o como se llame ahora: - Si interesa decir que bajó el paro calculamos de una forma, si es al contrario de otra.-.
Pero yo, como soy muy mal pensado, no hago más que darle vueltas al tema de los papeles de Panamá y al tema de Mario Conde y a otros… Cuando quieres que todo el mundo mire para un sitio, pero no para el que no te interesa, causas un incendio allí y la gente por simple morbosidad se fija en las llamas y en el humo. En tanto, a su espalda, puede estar sucediendo algo extraño y desde luego no inventado por un ciudadano de a pie que a quienes sean les interesa pase desapercibido. ¿No será este el caso?
¡Hay que ver la que he armado por treinta céntimos de euro..!
¡Hasta pronto!
