OASIS
Nada iguala en belleza
un despertar
sintiendo tu piel suave,
muda y voraz.
Un vicio
que hace encender mi instinto
profundo,
sangre que va en su curso
en calma,
como hornero en su rama.
Y anidando el oasis
de la locura,
preso por el sudor,
mi piel disfruta
con cada
ascenso de su savia...